Espacio Lesbia

Orgías futboleras

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(Publicado en la desaparecida Espacio Lesbia)

Más de una ya sabréis a qué me refiero. Dicen que se apuntan para practicar deporte, pero no especifican cuál.

Es el nuevo Chueca, las quedadas homosexuales del 2012 en las que no se necesita tener ningún tipo de habilidad ni forma física porque lo importante es pasárselo bien. No se sabe cómo pero de repente un día conoces a una chica que juega en un equipo de fútbol. Te invita a pasarte por el entrenamiento, es más, te invita a entrenar con ellas. Tú preguntas ¿cómo? ¿pero esto no es un equipo cerrado, con sus fichas y sus cosas oficiales? Y te dice que sí, pero que quien quiera se puede acercar a entrenar con ellas, y con quien quiera me refiero a chica homosexual.

No te parece mala idea y terminas yendo al entrenamiento un lunes a las diez de la noche (buena hora). Ya de primeras te parece que ahí lo que hay es mucho roce, mucho abracito, mucho te coloco la camiseta que la llevas un poco torcida. Sobre todo, lo que más te extraña es que el balón recorre el campo sin pena ni gloria y son pocas las que prestan atención real al partido, ya que alguna de las jugadoras ha comentado algo sobre una fiesta bollera ese fin de semana y todas quieren enterarse de dónde se organiza.

En realidad el fútbol solo es la excusa para las cañas que vienen después, para organizar “cenas de los idiotas” encubiertas, en las que cada jugadora lleva carne fresca a los entrenamientos para el disfrute colectivo.

Al tercer entrenamiento ya estás al tanto de todos los detalles de tu pequeño equipo. La portera y una de las defensas eran pareja, pero tras una difícil ruptura es probable que ésta última pase a la posición de delantero centro para no tener que verle demasiado la cara a su ex. No olvidemos que la prioridad son las relaciones interpersonales y el bollerío, y que el deporte aquí siempre será un segundón.

Y yo me pregunto ¿por qué pasan estas cosas? ¿por qué tanto magreo y tanto drama?

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